Un segmento de radio plantea una reflexión sobre las motivaciones humanas detrás de diversas acciones cotidianas. Se sugiere que muchas de las decisiones, como buscar ganar dinero, comprar un auto o iniciar una dieta, están impulsadas por el deseo sexual.
La locución utiliza ejemplos como la compra de un auto o la invitación a cenar para ilustrar esta perspectiva, señalando que, en última instancia, el objetivo subyacente sería el sexo.