El entrevistado relató su fascinación por la física desde joven, influenciado por libros de Stephen Hawking y Carl Sagan, y la figura de su abuelo, Amilcar Herrera, un geólogo destacado de la generación dorada de las ciencias exactas argentinas.
Se evocó la época dorada de las ciencias exactas en Argentina, con tres premios Nobel egresados de la UBA, y cómo su abuelo le transmitió el interés por la física cuántica y la relatividad.
Su elección de estudiar física se debió también a una decepción con la militancia política en la secundaria, buscando una disciplina con respuestas más concretas y definitivas.