Se comenta que María Julia Oliván está evaluando acciones legales a pesar de que los delitos han prescrito, motivada por el deseo de no callar.
Se menciona que en la época en que ocurrieron los hechos, muchos hombres con poder ejercían estas prácticas de acoso.
Se destaca la valentía de María Julia al contar su historia públicamente, a pesar del costo personal y el miedo que aún rodea a las mujeres que denuncian.