Se discute una inversión en Bitcoin realizada entre 2014 y 2018, la cual generó ganancias significativas. Se estima que se invirtieron 200.000 dólares y se obtuvieron 300.000 dólares de beneficio.
El foco se centra en la declaración jurada patrimonial, donde se detallan los bienes. Se menciona la reticencia a probar Bitcoin en momentos de alta demanda y la falta de transparencia en la presentación de la parte reservada de la declaración jurada, generando dudas sobre la procedencia de las ganancias.