Se sugirió que el conflicto entre Marisa Zavala y Marcela Baños podría estar vinculado a su relación con el entorno de Rodrigo tras su fallecimiento.
Al parecer, Marisa Zavala se habría sentido excluida por el círculo íntimo de Rodrigo, incluyendo a su última pareja, Alejandra Romero, y la madre de su hijo, Patricia Pacheco. Esta exclusión podría haber generado un resentimiento duradero.
Se mencionó que, en aquel momento, mientras otras personas cercanas a Rodrigo recibían apoyo y reconocimiento, Zavala se sintió ninguneada, lo que podría ser una causa subyacente de su actual malestar y la persistencia del conflicto con quienes considera que la relegaron.