Tras la Segunda Guerra Mundial, Dinamarca intent\u00f3 recuperar el control total de Groenlandia, pero el gobierno de Harry Truman propuso comprar la isla por 100 millones de d\u00f3lares en oro, oferta que fue rechazada.
Durante la Guerra Fr\u00eda, Groenlandia adquiri\u00f3 un papel central en la defensa de Estados Unidos ante posibles ataques de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. La isla se convirti\u00f3 en un punto clave para el lanzamiento de misiles nucleares entre ambos bloques.
En 1949, Dinamarca se uni\u00f3 a la OTAN, y Estados Unidos asumi\u00f3 un rol preponderante en la defensa de Groenlandia, obteniendo amplia libertad de acci\u00f3n. La base a\u00e9rea de Thule (hoy Pituffik) se expandi\u00f3, reubicando a pobladores locales y creando un gran enclave estadounidense que lleg\u00f3 a albergar a casi 10.000 personas.