Se relata una anécdota sobre Emma Watson (Hermione Granger) y su relación con mayordomos, destacando gestos de cariño como el envío de macarons en forma de gatito. Se menciona una crisis familiar por la participación de una hija en el Bailando por un Sueño, donde la madre no estaba de acuerdo.
Una actriz, con 15 años de estudio de teatro y varias películas, se sintió decepcionada al participar en el Bailando. La decisión de contarlo públicamente se debió al temor por su seguridad. Se critica la "lavada de cara" que el medio da a ciertas personas, señalando actitudes sexistas y sobrepasos en el pasado.