El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Sergei Lavrov, ha declarado que los combatientes extranjeros que participan en el conflicto actúan como voluntarios y que Rusia no recluta a nadie, asegurando que se adhieren a la legislación nacional. Esta afirmación surge en medio de informes que sugieren una reducción o cese temporal del reclutamiento en algunos países, mientras continúa en otros.
A pesar de las declaraciones oficiales, los servicios de inteligencia ucranianos estiman que hay más de 27.000 combatientes extranjeros en el ejército ruso, provenientes principalmente de Asia Central, América Latina, África y el Sudeste Asiático. La afluencia de estos combatientes sigue en aumento, a pesar de los esfuerzos por calmar los ánimos internacionales.