Rusia detuvo a una persona acusada por el servicio secreto de planear el asesinato de un alto funcionario del Ministerio de Seguridad, y acusa a Ucrania de estar detrás de la operación.
El detenido, que se encontraba en la Unión Europea, admitió en interrogatorio haber sido reclutado por el servicio de seguridad ucraniano a cambio de documentación europea y ayuda para escapar de procesos penales.
Se destaca la importancia de la inteligencia y las operaciones encubiertas en las guerras modernas, donde la disputa por imponer un relato es crucial.