Tras la explosión en Villa Sarmiento, un arquitecto del municipio revisó la casa de Juan, detectando algunas rajaduras pero sin daños estructurales severos.
Se tomaron precauciones revisando las paredes de las casas vecinas, dado que la onda expansiva sacudió con fuerza las estructuras.
Bomberos y peritos inspeccionaron las viviendas para evaluar los daños y garantizar la seguridad de los residentes.