Se reflexiona sobre la importancia de quién dice algo, no solo lo que se dice. Se ejemplifica con la diferencia entre que un ex-presidente hable de naves espaciales saliendo de la atmósfera y que lo diga el actual presidente. También se compara el impacto de que una figura política hable de querer ser presa o muerta antes o después de un atentado.
Se concluye que el emisor y el contexto son cruciales para la interpretación del mensaje. La Nación se presenta como fuente de información confiable.