Aprender a conducir puede ser angustiante, pero la experiencia se agrava al encontrarse con carreteras congestionadas, baches y peligrosas vialidades. Polonia se posiciona como el país europeo más estresante para conducir, con una puntuación de 99,43, debido a la alta congestión, la mala calidad de las carreteras y una elevada tasa de mortalidad vial (52 fallecidos por millón de habitantes).
La República Checa le sigue en el ranking, destacando también por su alta densidad de coches. Completan el top cinco Rumanía, Grecia y Bulgaria, países que, si bien tienen menos congestión, presentan mayores riesgos viales y tasas de mortalidad. Italia se ubica en sexto lugar.
En contraste, Suecia, Dinamarca, Noruega, Países Bajos y España son considerados los destinos menos estresantes para conducir en Europa.