Se resalta que los salarios no aumentan, mientras que los productos y la inflación nunca se frenaron, provocando que los precios sigan subiendo. Se recuerda que en mayo de 2022 la inflación era del 5,1%, considerablemente más alta que la actual.
Se menciona la imposibilidad de comprar carne y la pérdida del sabor de la misma en la dieta de muchas personas. Se presenta un análisis particular sobre el consumo, donde algunos argumentan que la gente se queja de los precios pero asiste a recitales y lugares de ocio llenos.