Un 12 de junio de 1964, Nelson Mandela, abogado y activista contra el racismo, fue condenado a cadena perpetua en Sudáfrica. La sentencia se dictó en el marco del juicio por traición, que había comenzado en 1956, donde Mandela y otros ocho acusados fueron hallados culpables de sedición y espionaje.
A pesar de la condena, Mandela fue liberado 27 años después y en 1994 fue elegido presidente de Sudáfrica, convirtiéndose en un símbolo mundial de la lucha contra el apartheid.