Se explica que la prohibición de transmitir en vivo partidos del Mundial a redes sociales está ligada a la monetización del contenido. Las plataformas bajarán automáticamente cualquier video que infrinja los derechos de autor y no haya sido pagado.
Aunque se pueda grabar y enviar el contenido a un contacto, subirlo a redes sociales con fines de lucro sin autorización es lo que está estrictamente prohibido y puede acarrear sanciones, incluyendo la expulsión del país en el caso de Estados Unidos.