Se analiza la inversión de Adorni en Bitcoin, comenzando en 2014 con un capital de 200 mil dólares que se habrían transformado en más de 500 mil para 2018.
Se cuestiona la decisión de invertir todo el capital en un activo volátil como Bitcoin en esa época, especialmente por alguien sin experiencia previa y considerando que gran parte de los agentes económicos lo veían como un esquema Ponzi.
Se señala que, a pesar de tener el capital en 2018, Adorni mantuvo un estilo de vida austero hasta diciembre de 2023, cuando comenzó a realizar gastos ostentosos y a comprar propiedades.