La contradicción entre las palabras y los actos de Estados Unidos es la principal fuente de inestabilidad en la región, según Irán. Esta situación ha puesto en peligro el comercio internacional y la seguridad económica, especialmente en el estrecho de Ormuz.
El mando militar iraní advirtió que si Estados Unidos lanza otro ataque, el conflicto no solo profundizará la inestabilidad regional, sino que podría expandirse mucho más allá de su alcance actual.