Se investiga a Facundo Facete en relación a un caso complejo, donde su abogado defensor, Allende, mencionó la existencia de cámaras que lo situarían en el kiosco donde trabajaba.
Sin embargo, se plantea la duda sobre si estas cámaras podrán confirmar su coartada de haber estado trabajando toda la noche y si podrá corroborar el momento en que Barrelier se retiró y le envió un mensaje para que no fuera, indicando que tenía algo que hacer.