La inflación en el Gran Buenos Aires y la Ciudad de Buenos Aires fue del 2,8%, con un fuerte impacto en el rubro de alimentos, que aumentó un 16,2% en lo que va del año, superando la inflación general del 14,7%.
Las verduras se sitúan a la cabeza de los aumentos, seguidas por otros productos alimenticios. Esta situación dificulta la accesibilidad a la canasta básica para muchos hogares, cuyos ingresos no acompañan los incrementos.