La inflación de mayo se ubicó en 2,1% a nivel nacional, lo que ha llevado a la definición de nuevas líneas de pobreza e indigencia.
Según los datos, una familia tipo necesita 1.498.741 pesos para no caer en la pobreza y 681.246 pesos para no ser indigente.
La canasta de pobreza aumentó un 2% y la de indigencia un 2,4% en el último mes. La alimentación, en particular, subió un 2,5%, superando el promedio general. En el último año, la canasta de pobreza acumuló un aumento del 34,9% y la de indigencia un 36,2%.
Para un hogar unipersonal, el ingreso mínimo necesario es de 485.030 pesos, mientras que para familias de cuatro o cinco personas, las cifras ascienden a 1.498.741 y 1.576.000 pesos respectivamente.