La inflación de mayo se ubicó en 2,1%, marcando una desaceleración que fue calificada como una buena noticia, aunque no resuelve la problemática de que los salarios no alcanzan para cubrir las necesidades básicas.
El economista Miguel Ponce señaló que la cifra de 2,1% sorprendió, ya que se esperaba un índice entre 2,1% y 2,6%. El acumulado en el año se acerca al 15%, superando ampliamente la previsión oficial de 30% y la del gobierno de 10%.
Los rubros que impulsaron la inflación fueron comunicaciones (3,5%) y educación (casi 3%). Por otro lado, bebidas alcohólicas y ropa/calzado fueron los que menos aumentaron, aunque estos últimos sufrieron un récord de cierres de negocios.
La principal preocupación de la gente sigue siendo llegar a fin de mes, y el nivel de endeudamiento de las familias alcanzó un récord, llevando a los bancos a estudiar soluciones para tarjetas de crédito y créditos impagos.