Se expresa indignación ante la aparente "tomada de pelo" que representa el caso de Manuel Adorni, quien continúa en su cargo a pesar de las contradicciones y las dudas sobre su patrimonio.
Se menciona la hipótesis de Marcela Pagano sobre la posible razón de sostener a Adorni, relacionada con su presunta participación en el manejo de criptomonedas y la gestión de entrevistas pagas a personalidades internacionales.
Se cuestiona la veracidad de las afirmaciones de Adorni sobre su falta de relación con la violencia y su desconocimiento de las bitcoins.