La Fórmula 1 anunció cambios técnicos que entrarán en vigor a partir de 2027, con el objetivo de aumentar la potencia de los motores de combustión y reducir la dependencia de la energía eléctrica.
Según la FIA, el flujo de combustible aumentará un 5% en 2027, elevando la potencia del motor de combustión interna de 400 kW a 420 kW, mientras que la potencia máxima del motor eléctrico disminuirá. En 2028, el flujo de combustible subirá un 13% y la potencia de combustión alcanzará los 450 kW, con una distribución de potencia de 60-40 entre combustión y electricidad.
Estos ajustes buscan perfeccionar el reglamento de 2026, que generó más acción en pista pero también preocupaciones de seguridad por las diferencias de velocidad. Las modificaciones fueron consensuadas con equipos y fabricantes y deberán ser aprobadas por el Consejo Mundial del Deporte Motor.