La fiesta inaugural del Mundial, que se realizó en el Estadio Azteca, tuvo una duración de 19 minutos y se asemejó más a un concierto con artistas globales y locales como Carlos Vives, J Balvin, Belinda, Los Ángeles Azules y Maná.
Tras la ceremonia, se disputó el partido entre México y Sudáfrica, con victoria para los locales por 2 a 0. Sin embargo, las críticas apuntaron a un bajo desempeño de ambos equipos, especialmente de Sudáfrica, considerada débil.
El equipo mexicano, dirigido por Javier Aguirre, mostró un nivel superior a otras selecciones recientes, logrando su primera victoria en un partido inaugural. A pesar del triunfo, la afición local esperaba más del equipo.