Natalie Weber defiende el rol de las esposas de los jugadores de fútbol, argumentando que tienen méritos propios y que no deben ser denigradas. Rechaza la idea de que su único valor sea ser esposas de futbolistas, destacando que asumen responsabilidades importantes como mudanzas, cuidado de los hijos y adaptación a nuevas ciudades.
Weber critica a Laura Bufaldez por su postura, sugiriendo que aplica una vara diferente para juzgar a las mujeres y que no considera el mérito en todos los casos. Afirma que el rol de esposa de un jugador de fútbol implica renunciar a muchos aspectos de la vida personal y familiar, lo cual debería ser valorado.