El fenómeno de El Niño provocará un aumento de las precipitaciones en la cuenca del Plata (incluyendo partes de Argentina) entre septiembre y enero, mientras que otras regiones como la Amazonia y Centroamérica experimentarán sequías de junio a marzo.
Se muestra un planiferio que ilustra la distribución desigual de las lluvias a nivel mundial, con mayor acumulación en el sudeste de Sudamérica y ciertas zonas de África y Estados Unidos, y déficits hídricos en otras regiones. Esto tiene implicaciones significativas para la campaña agrícola argentina.