El escándalo que rodea a Manuel Adorni escaló, con análisis que sugieren que el gobierno de Javier Milei podría estar pagando un alto costo político por sostenerlo. Un estudio de mayo indica que el 78% de la gente cree que Adorni debería ser apartado de su cargo, pidiendo al presidente que solicite su renuncia o licencia.
La situación se agrava al considerar que el presidente Milei continúa apoyando a su jefe de gabinete a pesar de las crecientes presiones. Esta postura presidencial frente a la opinión pública y las demandas de remoción del funcionario genera un dilema complejo para la administración, que parece no encontrar una solución clara y podría erosionar la confianza pública y la legitimidad del gobierno.