Se enfatiza la importancia de Diego Martínez para la selección nacional, comparando la situación con la duración de un campeonato de fútbol.
Se sugiere que si los jugadores no están al 100% para el primer partido, es preferible que juegue otro, priorizando la condición física óptima del equipo.
La idea es que la plenitud física es crucial para afrontar la competencia y aspirar al título.