Se debate la relevancia de la declaración de Milagro en una causa paralela a la de Agostina, con opiniones divididas sobre si aporta nueva información o si se trata de "circo" mediático.
La abogada Mónica Pico explicó el modus operandi de Barrelier, quien captaba a mujeres prometiéndoles dinero y luego las ataba para tomarles fotos, aparentemente para enviarlas a terceros.
Se menciona la posible existencia de una banda y la figura de un testigo clave que vio a un hombre preguntar qué sucedía. Sin embargo, se cuestiona la utilidad de esta declaración en un expediente ya cerrado, sugiriendo que podría ser una estrategia para generar circo mediático.