Se profundiza en la hipótesis de trata de personas en el caso Barrelier, sugiriendo que el acusado podría haber entregado a Milagros a otras dos personas, un modus operandi que podría repetirse en el caso de Agostina.
Se plantea la posibilidad de una banda criminal organizada detrás de los hechos, que iría más allá de Barrelier y sus cómplices. La fiscalía investiga esta red y su posible conexión con la explotación sexual.