Se analiza la posibilidad de que Barrelier actuara como captador para una red de trata de personas, basándose en el modus operandi evidenciado en el caso de Milagro y potencialmente en el de Agostina.
Se plantea que la declaración de Milagro podría ser crucial para demostrar que se trataba de una organización criminal de larga data y no un hecho aislado.
Sin embargo, existe debate sobre si llamar a Milagro a declarar, dado que ya pasó más de un año y podría ser revictimizante. Algunos argumentan que su testimonio es fundamental para probar la existencia de una banda y el modus operandi, mientras que otros sostienen que no aportaría datos nuevos y solo la expondría a revivir el trauma.