La Torre de Jesucristo de la Sagrada Familia en Barcelona fue inaugurada y bendecida por el Papa León XIV, culminando un proyecto arquitectónico iniciado por Gaudí.
La torre, que alcanza los 172.5 metros de altura (con planes de extenderse a 200 metros), se ilumina con una cruz que ha sido descrita como bellísima. La UNESCO la declaró Patrimonio de la Humanidad, pero solo la parte construida por Gaudí.