La apicultora compartió su experiencia en la producción de mieles monoflorales y multiflorales en diversas provincias de Argentina. Destacó la exclusividad de la miel de azahar y limón de Tucumán, asegurando que no tiene contacto con químicos.
Viaja constantemente para atender sus colmenas, a veces sola y otras con ayuda. A pesar de las dificultades climáticas y de producción, se dedica a su pasión, buscando que cada temporada sea mejor que la anterior.
Reveló que recibió el premio a la mejor miel del país, lo cual la emociona y la impulsa a seguir en su labor, produciendo mieles en cualquier parte del país donde tenga oportunidad.