Manuel Adorni se defendió de las acusaciones del contratista Matías Tabarro, quien afirmó que Adorni le pagó 245 mil dólares en efectivo. Adorni calificó a Tabarro de "mentiroso" y "militante kirchnerista", cuestionando la veracidad de sus pruebas.
Sin embargo, se revela una contradicción: el propio presidente Milei habría declarado en una entrevista que Adorni le mostró datos sobre el caso, desmintiendo indirectamente la versión de Adorni de que no tenía conocimiento de los detalles. Esta contradicción entre el presidente y su vocero es calificada como "burda" y "delicada".
Se plantea la duda de si el presidente Milei aún confía en Adorni, sugiriendo que algo podría haberse quebrado en su relación. La defensa de Adorni hacia Tabarro se presenta como un intento de proteger al testigo clave en el caso.