Se analizó la dificultad de Adorni para justificar sus fondos y salir indemne de las acusaciones, dada la inverosimilitud de sus argumentos.
Se planteó que todas las discusiones giran en torno a cómo Adorni podría intentar zafar de una situación que parece imposible de creer, dadas las contradicciones y la falta de coherencia en sus explicaciones.
Se señaló que, a pesar de los esfuerzos por argumentar a su favor, la evidencia y las inconsistencias en su relato complican enormemente su defensa.
La conversación reflejó la percepción generalizada de que Adorni enfrenta un desafío considerable para convencer a la justicia y al público de su inocencia, dada la aparente imposibilidad de que sus explicaciones sean creíbles.