El análisis se centra en la aparente contradicción de Donald Trump respecto a un posible ataque contra Irán y un acuerdo diplomático. Trump anunció un ataque "muy cruento" que luego suspendió, alegando avances en las negociaciones.
Se destaca la habilidad de Trump para manejar la comunicación estratégica, distribuyendo la información en sus redes. Sin embargo, Irán no ha emitido comentarios oficiales, negando la existencia de acuerdos o negociaciones, lo que genera incertidumbre sobre la veracidad de los anuncios de Trump.
Se plantea la hipótesis de que la estrategia de Trump busca ganar tiempo para recalcular la situación de crisis en Medio Oriente, utilizando un "ardid comunicacional" para influir en la política internacional y los mercados energéticos.