Un niño de 67 días de vida, identificado como Ángel, murió tras sufrir 20 lesiones en la cabeza y una neumonía, producto de maltratos y abandono. Su madre, Mariela Altamirano, y su pareja, Michel González, están detenidos y acusados de homicidio agravado.
La justicia había otorgado la tenencia del niño a su madre, a pesar de las advertencias del padre sobre el riesgo que corría. El juez de familia, la asesora de minoridad y la psicóloga interviniente son cuestionados por la decisión.
El padre de Ángel denuncia que la justicia no lo escuchó y que se ignoraron los cambios de comportamiento del niño tras ser obligado a vivir con su madre. La autopsia reveló golpes y maltratos crónicos, además de la neumonía que se agravó por la desatención.