Un intenso temporal de viento azotó Chicago, Illinois, con ráfagas de hasta 128 kilómetros por hora. El fenómeno meteorológico causó estragos significativos en la región, derribando árboles y provocando daños en viviendas y automóviles.
Afortunadamente, no se registraron heridos, pero los daños materiales son considerables, incluyendo la destrucción de vidrios en edificios altos. El temporal también afectó a estados vecinos, extendiéndose por una amplia zona de los Estados Unidos.