Se aclaró que solo la parte de la Sagrada Familia construida por Gaudí es considerada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, según la designación de 2005. El resto de la estructura se considera un complemento.
Específicamente, la cripta y la fachada del Nacimiento son las únicas partes reconocidas como patrimonio. Esta distinción resalta la importancia del trabajo original de Gaudí en la emblemática basílica de Barcelona.