Se registraron señales positivas para la macroeconomía argentina, con una notable baja en el riesgo país, alcanzando su nivel más bajo en 8 años al situarse en 444 puntos básicos. Esta disminución es un objetivo buscado por el gobierno, ya que reduce el costo de financiamiento si el país necesita endeudarse en mercados internacionales.
Como contrapartida, los bonos de la deuda argentina mostraron una suba, y las acciones de empresas argentinas en Wall Street experimentaron un incremento de hasta el 14% en la jornada previa. Estas mejoras económicas son vistas como un alivio para los compromisos de pago del gobierno.