Se denunció que la ley bases y reformas posteriores beneficiaron a los sectores más ricos con la estabilidad fiscal por 10 años, mientras se eliminaron impuestos a yates, aviones y champán, y se sigue cobrando a la gente.
Se advirtió que esto limita la capacidad del próximo gobierno para recaudar impuestos, ya que muchos se pagaron por adelantado. Se criticó la política de favorecer a los grandes capitales en detrimento de las necesidades sociales y el desarrollo del país.