La prevención y la mejora del estilo de vida son fundamentales para controlar el sobrepeso y evitar el efecto rebote, que puede ser tan o más importante que la causa inicial del tratamiento. Se enfatiza la importancia de la actividad física ("más zapatillas y menos pastillas") y una alimentación saludable.
Se advierte sobre las dietas restrictivas y se subraya la necesidad de regular y mejorar la flora intestinal, recomendando el consumo de B420 (Floragut B420) como ayuda para neutralizar el efecto rebote.