Tener la presión arterial "un poco alta" puede ser considerado hipertensión según las guías argentinas (140/90 mmHg) y especialmente según las americanas (por debajo de 13.9). Es fundamental realizar controles regulares, como la presurometría o Holter de presión, para un diagnóstico preciso.
La hipertensión, a menudo silenciosa, incrementa el riesgo cardiovascular y puede afectar riñones, corazón y cerebro. Si bien el estilo de vida puede ayudar, muchos pacientes requieren medicación para controlar la presión.