Por primera vez en la historia, la presidenta de un país anfitrión no asistirá al partido inaugural del Mundial. En este caso, la presidenta de México decidió regalar la entrada número 001 a una joven indígena como parte de un concurso.
La ganadora, Yilet Cervantes Coaquecua, originaria de Veracruz, fue seleccionada entre jóvenes de 16 a 25 años que demostraron su afición al fútbol y habilidades con el balón. El concurso buscaba dar visibilidad a jóvenes sin recursos para asistir al evento.
La ceremonia inaugural en el Estadio Azteca rendirá homenaje a figuras como Diego Armando Maradona y Pelé, ambos campeones mundiales en dicho estadio.
La presidenta mexicana, a pesar de su gesto, enfrenta dificultades para ver el partido debido a protestas en la Ciudad de México, lo que complica la logística para su asistencia.