El Papa León XIV bendijo la torre de la Sagrada Familia, describiéndola como una "obra maestra arquitectónica hecha de piedras, colores y luz".
El evento contó con la presencia de autoridades, decenas de miles de personas y un espectáculo de luces, drones y fuegos artificiales, incluyendo el rostro de Gaudí dibujado en el cielo.
El Papa también emitió un mensaje en defensa de quienes sufren por conflictos y pobreza.