Una densa niebla afecta al aeropuerto de Ezeiza, generando preocupación entre los pasajeros y complicando las operaciones de aterrizaje y despegue.
A pesar de la baja visibilidad, por el momento no hay vuelos cancelados, aunque sí muchos carteles de "consultar con la compañía", indicando posibles demoras.
La principal dificultad radica en que el aeropuerto no cuenta con la certificación de categoría máxima para aterrizajes instrumentales en condiciones de niebla extrema, a diferencia de otros aeropuertos internacionales.
Se implementó el sistema "Follow Me" con vehículos guiando a las aeronaves en pista debido a la escasa visibilidad.