El Mundial de 1994 en Estados Unidos tuvo un toque argentino en su inauguración con la presencia del tango en el campo de juego.
Juan Carlos Copes y María Nieves, reconocidos bailarines de tango, participaron del evento, bailando al ritmo del 2x4. La ceremonia combinó el folclore y el tango, y cada delegación presentó danzas típicas o representaciones de su cultura milenaria.
Se estima que la apertura fue vista por al menos 1500 millones de televidentes, quienes presenciaron un espectáculo que fusionó historia y deporte.