La inauguración del Mundial de Estados Unidos 94 se destacó por un estilo muy "Yankee", con un gran despliegue de show y luces.
Uno de los momentos más recordados fue la actuación de Diana Ross, quien, en un acto que simulaba un penal, erró el camino al arco. El evento también incluyó otros efectos, mucha gente en el campo de juego y la combinación de la bandera y el logo con la pelota.