La Guardia Revolucionaria de Irán anunció el bloqueo de un petrolero que intentaba cruzar el estrecho de Ormuz, alegando incumplimiento de disposiciones tras el cierre del corredor marítimo. Teherán advirtió que cualquier barco que intente atravesar la estratégica ruta podrá ser atacado mientras la medida esté vigente.
La operación contra el buque se vinculó con explosiones cercanas a Sirik y Bandarabad, aunque no se precisaron daños. La decisión de cerrar el paso clave para el comercio mundial de hidrocarburos se produce tras una nueva ronda de bombardeos estadounidenses contra objetivos iraníes. Washington insiste en que el tránsito marítimo continúa con normalidad, mientras Irán mantiene su advertencia.