Irán ha advertido a los buques anclados que se queden en su lugar, ya que planea volver a cerrar el estrecho de Ormuz, una vía marítima comercial vital.
Esta amenaza contrasta con la información revelada por Estados Unidos, que admitió haber escoltado secretamente más de 100 buques a través del estrecho, manteniendo su operatividad.
La discrepancia entre las declaraciones de Irán y las acciones de EE.UU. genera incertidumbre sobre la real situación del tráfico marítimo en la zona.